
Los Inicios
Desde los años 50s los empecé a elaborar ya que mi abuela me enseño la receta que ella a su vez se la enseño a su mama, los hacía solamente en diciembre para regalar a los clientes del molino de harina que tenía mi papa en la Aurora Coahuila. Y para familiares.
Me case en el año de 1961 y seguí con esta tradición. Años después los empecé a comercializar a nivel amistades, y al mayoreo me anime después de que una de mis hijas se caso y ella también inicio el negocio de los dulces. Actualmente son 2 de mis hijos los que se dedican a esta dulce actividad.
Para poder seguir con esta tradición, que en los actuales tiempos ya casi nadie fabrica ni a nivel familiar por el trabajo y dedicación que a esto conlleva.


